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Plataforma Empleo Digno
Crear buenos empleos es la mejor forma de combatir la pobreza y la exclusión
El camino más efectivo para combatir la pobreza es el que crea nuevas fuentes de empleo y privilegia la producción, señala la conclusión de un ciclo de cinco foros que fueron impulsados por la plataforma “Trabajo Digno” que integran las Fundaciones Para el Periodismo e Inaset junto a la Ayuda Obrera Suiza (AOS). Los eventos, que se realizaron en Cochabamba, La Paz, El Alto, Santa Cruz y Sucre, contaron con la participación de autoridades locales y departamentales así como de representantes de los trabajadores y empresarios. Los encuentros tuvieron como objetivo introducir el tema en la agenda de los sectores involucrados así como en la de los medios de comunicación.
El punto de partida de los debates giró en torno a las investigaciones y propuestas de la Fundación INASET, que tras varios años de trabajo en esta área, sostiene que la economía plural debe encaminarse hacia la transformación productiva lo que implica, necesariamente, facilitar, en todos los niveles, la creación de nuevas fuentes de trabajo.
El análisis de la situación actual realizado por el Dr. Enrique Velazco, presidente de la Fundación INASET, señala que el país requiere generar al menos 200.000 nuevos empleos cada año solamente para absorber a las personas que ingresan a la edad económicamente activa. Actualmente, no se crea ese número de empleos lo que quiere decir que, a las cifras actuales de desempleados - que se estiman alcanzan al 10% - se suman esas personas que se dedicarán, entre otras cosas, a la venta de productos en calles y plazas. El subempleo se ha convertido en la estrategia más efectiva que ha encontrado la gente para subsistir. De acuerdo a Velazco, de cada 10 trabajos que existen, ocho son informales. Esto quiere decir que estas personas no cuentan con un seguro de salud y que, en el futuro, no tendrán una renta que les permita jubilarse.
La situación de los jóvenes es igualmente alarmante. De cada diez egresados de universidades, ocho no encuentran empleo al menos los dos primeros años de su vida profesional. Estos datos han conducido a plantearse la pregunta: ¿Están cumpliendo las universidades con el rol de formar los profesionales que el país realmente requiere? o ¿se están limitando a formar los profesionales que la demanda de carreras les impone? Este debate ha generado una serie de repercusiones. La primera de ellas proviene del Dr. Enrique Ipiña, ex Ministro de Educación, quien señala que sería oportuno generar un debate con las universidades para impulsar acuerdos que permitan formar profesionales que puedan trabajar en áreas productivas y aportar efectivamente al desarrollo del país. Esta será, sin duda, una de las primeras actividades que desarrollará la Fundación para el Periodismo la próxima gestión.
En todo caso, la clase asalariada del país, especialmente aquella que pertenece a las clases media y baja es la que más siente la falta de fuentes de empleo. Una rápida revisión de los datos que arroja la creación de industrias y empresas en el país revela que, en este campo, no se ha avanzado casi nada. El sector privado - con excepción de la construcción - no ha invertido y el público lo ha hecho en industrias y empresas que generan muy poco empleo.
El debate está sobre la mesa. La propuesta de la plataforma señala que gobierno, empresarios y trabajadores deben sentarse a debatir las políticas públicas y normas que debe aplicarse para lograr esa transformación productiva que permita combatir la exclusión y la pobreza que agobia a la mayoría de los bolivianos. Si a este debate se suman las universidades, las posibilidades de éxito serán mucho mayores. La Plataforma Empleo Digno seguirá impulsando el tema. |